Este año cumplo 40.
Y no sé si será por culpa de la famosa crisis, pero he
decidido empezar a estudiar una nueva carrera. A mi edad. Trabajando. Con dos
niños (y dos gatas) (y un marido).
Y no cualquier carrera: Magisterio (o “Grado en Educación
Primaria, como se llama ahora).
¿Por qué?
Para empezar, porque sí.
Porque me apetece.
Porque me lo pide el corazón (aunque la cabeza me dice que
estoy como una cabra).
Porque me apasiona todo lo relacionado con la Educación,
desde siempre.
Porque cuando ayudaba a mis compañeros en el colegio, en el
instituto, en el conservatorio, en mi primera carrera… me decían “qué bien se
te da, deberías dedicarte a esto”.
Porque desde que tengo hijos me fascina todo lo que tiene
que ver con su evolución y aprendizaje y casi no leo otra cosa que no sea
relacionado con ese tema .
Porque a veces ejerzo de evaluadora en pruebas estandarizadas
y rabio por no poder ayudar a los examinandos, por no poder explicarles dónde
han cometido errores y cómo pueden hacer para mejorar.
Porque creo que tengo cosas interesantes que compartir.
Porque un amigo maestro me dijo que podía hacerlo.
Porque yo me dije que podía hacerlo.
Porque la única forma de cambiar realmente el mundo empieza
y acaba con la Educación.
Este blog pretende ser varias
cosas:
- una, un cuaderno de bitácora donde ir dando
cuenta de mi propio aprendizaje, de mi evolución, de mi viaje personal en esta
aventura maravillosa, que no sé a dónde me llevará, pero que promete ser emocionante;
- otra, mi particular ventana desde la que mostrar,
compartir lo (poco) que sé, lo que pienso, lo que siento, mis particulares
reflexiones sobre diferentes aspectos de la Educación.
Os invito a que me acompañéis y a
que compartáis conmigo este cocinar a fuego lento. Sobra decir que vuestros
comentarios son más que bienvenidos, ¡cómo aprenderé si no! :)
No se porqué me da en la nariz que será una maravillosa etapa. Llena de satisfacciones y maravillosos descubrimientos. Enhorabuena!!!!
ResponderEliminar¡Mil gracias, Nuria! No puedo estar más entusiasmada, está visto que lo mío son las vocaciones tardías :)
EliminarEs como el refrán que siempre le oí a mi abuela: "vai a vella morrendo, e vai aprendendo".
No se porqué me da en la nariz que será una maravillosa etapa. Llena de satisfacciones y maravillosos descubrimientos. Enhorabuena!!!!
ResponderEliminarCreo que disfrutaras mucho esta nueva etapa y será una locura. Ser maestro tiene que ser siempre una vocación porque solo así se puede mejorar desde dentro desde lo mas básico y ayudar a formar niños felices y con entusiasmo por aprender.Mucha suerte y ánimo.
ResponderEliminarPara cambiar las cosas siempre tenemos que empezar por nosotros mismos, evolucionar y crecer como personas;)
¡Muchísimas gracias!
EliminarJusto la primera pregunta que tengo que hacerme es "¿qué tipo de maestra quiero ser?" Y segunda es "¿cómo voy a hacerlo?".
La primera respuesta la sé en mi corazón, y la transformaré en palabras cuando pueda sentarme a reflexionar.
La segunda es totalmente abierta, entiendo que ser maestro es ser siempre un proyecto inacabado, en continuo aprendizaje, en continua reflexión, investigación y cambio.
¡Muchísimas gracias!
EliminarJusto la primera pregunta que tengo que hacerme es "¿qué tipo de maestra quiero ser?" Y segunda es "¿cómo voy a hacerlo?".
La primera respuesta la sé en mi corazón, y la transformaré en palabras cuando pueda sentarme a reflexionar.
La segunda es totalmente abierta, entiendo que ser maestro es ser siempre un proyecto inacabado, en continuo aprendizaje, en continua reflexión, investigación y cambio.
Felicidades Corazón! y es a él a quien felicito, porque es él quien te ha impulsado. A ti mucho ánimo! seguro que con tanta pasión y entusiasmo te resultará súper llevadero (con hijos, marido, trabajo y gatos, incluidos). La educación, las escuelas y los niños, están muy necesitados de profesionales que estén dispuestos a luchar con tesón para lograr un buen cambio.
ResponderEliminarBesos amiga.