- Retomar el blog, que no hay manera de dar continuidad con esta vida de locos que llevo.
- Realizar una práctica de la asignatura Las TIC en la Educación (a ver qué tal se da).
- Continuar con el proyecto en que me he embarcado de formación en valores para los niños y niñas, dentro del programa de Animales al servicio de la Humanidad de la URJC (podéis ver el proyecto aquí).
Y, directos al tema que nos ocupa, el artículo de hoy se centra en los animales domésticos por ser los más cercanos a nosotros, y los más dependientes de nosotros también.
Lo primero de todo, antes de embarcarse en la aventura de compartir tu vida con un animal es preguntarse: ¿realmente puedo cuidarlo como necesita? Muchas personas se ilusionan con la idea de tener una mascota, pero luego comprenden que no se trata de "tener una mascota", como quien tiene un peluche. Por eso, antes de lanzarse, es muy conveniente que nos hagamos las siguientes preguntas (al menos):
- ¿Sabes durante cuánto tiempo tendrás que ser responsable del animal?
- ¿Sabes cuánto dinero cuesta mantenerlo y puedes hacerlo?
- ¿Tienes tiempo para cuidarlo, mimarlo y jugar con él?
- ¿Sabes el tiempo, esfuerzo y paciencia que supone educar a un animal que no conoce las "normas" de la casa?
- ¿Puedes asumir los daños que pueda ocasionar en tus muebles u objetos?
- ¿Estás dispuesto a adaptar tu casa a sus necesidades?
- ¿Está toda la familia de acuerdo con la idea de adoptar un animal?
- ¿Hay ya otros animales en la casa?
Y por último, os dejo con nuestra amiga Carolina, que va a explicarnos lo que significa para ella vivir con su perro, Popy.
